La reclamación no es de ahora, viene de atrás. Pero los científicos han vuelto a alertar de la exclusión de los mayores en los ensayos clínicos. En esta ocasión, una investigación canadiense con profesionales ha comprobado que las personas con demencia suelen ser excluidas de la investigación debido a suposiciones de incapacidad y a las variaciones en los procesos institucionales. Los autores argumentan que, con enfoques basados en derechos y con apoyo, los afectados pueden participar significativamente en las decisiones que afectan a sus vidas.
Una de las partes más interesantes del estudio es que cuenta, como hemos dicho, con la valoración directa de los profesionales sanitarios. Hay testimonios recogidos en él como este: "Me di cuenta de que el personal siempre quería incluir en el programa a los residentes más capacitados. Por lo tanto, existía la autoexclusión […], la idea de que quienes tuvieran síntomas más avanzados… no lo disfrutarían o no podrían participar".
La exclusión de los pacientes con demencia, pero también de las personas mayores con otro tipo de dolencias, es una realidad constante que ha denunciado en varias ocasiones este diario.
"Ignorar a las personas que viven con demencia en las investigaciones es excluir una pieza crítica de información que puede afectar los resultados de las investigaciones", ha declarado Jim Mann, defensor de las personas que viven con la enfermedad y coinvestigador del nuevo estudio, en un comunicado. Los hallazgos del ensayo han sido recogidos en Canadian Journal of Aging.
En declaraciones a 65YMÁS, el Dr. Javier Olazarán, director científico de la Fundación María Wolff y director de nueva Unidad de Investigación y Tratamiento de la Memoria de HM Hospitales, aclara: "Un tema muy oportuno, pero delicado y difícil ¿Cómo saber si una persona con deterioro cognitivo grave quiere colaborar con la investigación? Una posible solución es el documento de voluntades anticipadas, pero... ¿qué hacer si no lo tenemos? ¿vale la decisión del familiar o representante legal?”.
Como hemos especificado anteriormente, existe un creciente énfasis en la inclusión de las personas que viven con demencia (PLWD, de sus siglas en inglés) en la investigación, tanto como un imperativo de derechos humanos como una necesidad para producir hallazgos más relevantes e impactantes. Los pacientes desean involucrarse, compartir sus experiencias y participar en las decisiones que afectan sus vidas, como ya se avisaba en varios estudios como el recogido en 2018 de Journal of Aging, pero los procesos de investigación podrían estar impidiendo que esto suceda de forma habitual.
El Dr. Guillermo García Ribas, miembro del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, defiende que "claramente, la petición de los científicos canadienses de no excluir a pacientes con demencia es un reclamo que sucede en todos los países, como el nuestro, como también lo es incluir en los mismos a las personas mayores".
Publicaciones como esta, insiste el experto, nos “permiten seguir tomando conciencia de esta carencia en las investigaciones”. Recuerda, además, que “por ello es importante el consentimiento informado de los pacientes, algo a lo que se alude en la investigación. También es importante recordar que “la industria farmacéutica es la más reticente a incluir personas de más edad en las investigaciones”, recalca el experto.
El Dr. Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (@SEMG_ES), reconoce: "Me parece un artículo muy interesante y con unas reflexiones que son verdaderamente importantes de cara al valor de las investigaciones pero tiene una gran dificultad de aplicación por las características que tienen este tipo de pacientes por la legislación que los protege y la dificultad en muchos de los casos de que las respuestas puedan ser validadas".
Para el experto "sí que sería importante el que puedan participar y es muy probable que haya que regular de alguna forma muy sensible y muy estricta y con un gran seguimiento y testigos la participación de este tipo de pacientes, pero es una reflexión muy interesante y contiene un argumentación que verdaderamente aportaría a cualquier estudio con peso de la evidencia real y de la vida real de estos pacientes", agrega.
E insiste: "Los comités de ética en España son muy estrictos en este sentido y creo que habría que modificar gran parte de la legislación para poder incluirlos. No obstante los mayoría de los comités de ética tienen la opción de que se pueda hacer ante testigos o con tutores legales y sea una participación con una de estas condiciones".
Al igual que en otros contextos internacionales, los marcos canadienses destacan cada vez más la importancia de incluir a las personas mayores y a las personas con discapacidad en el proceso de investigación, como han a
Una de las partes más interesantes del estudio es que cuenta, como hemos dicho, con la valoración directa de los profesionales sanitarios. Hay testimonios recogidos en él como este: "Me di cuenta de que el personal siempre quería incluir en el programa a los residentes más capacitados. Por lo tanto, existía la autoexclusión […], la idea de que quienes tuvieran síntomas más avanzados… no lo disfrutarían o no podrían participar".
La exclusión de los pacientes con demencia, pero también de las personas mayores con otro tipo de dolencias, es una realidad constante que ha denunciado en varias ocasiones este diario.
"Ignorar a las personas que viven con demencia en las investigaciones es excluir una pieza crítica de información que puede afectar los resultados de las investigaciones", ha declarado Jim Mann, defensor de las personas que viven con la enfermedad y coinvestigador del nuevo estudio, en un comunicado. Los hallazgos del ensayo han sido recogidos en Canadian Journal of Aging.
En declaraciones a 65YMÁS, el Dr. Javier Olazarán, director científico de la Fundación María Wolff y director de nueva Unidad de Investigación y Tratamiento de la Memoria de HM Hospitales, aclara: "Un tema muy oportuno, pero delicado y difícil ¿Cómo saber si una persona con deterioro cognitivo grave quiere colaborar con la investigación? Una posible solución es el documento de voluntades anticipadas, pero... ¿qué hacer si no lo tenemos? ¿vale la decisión del familiar o representante legal?”.
Como hemos especificado anteriormente, existe un creciente énfasis en la inclusión de las personas que viven con demencia (PLWD, de sus siglas en inglés) en la investigación, tanto como un imperativo de derechos humanos como una necesidad para producir hallazgos más relevantes e impactantes. Los pacientes desean involucrarse, compartir sus experiencias y participar en las decisiones que afectan sus vidas, como ya se avisaba en varios estudios como el recogido en 2018 de Journal of Aging, pero los procesos de investigación podrían estar impidiendo que esto suceda de forma habitual.
El Dr. Guillermo García Ribas, miembro del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, defiende que "claramente, la petición de los científicos canadienses de no excluir a pacientes con demencia es un reclamo que sucede en todos los países, como el nuestro, como también lo es incluir en los mismos a las personas mayores".
Publicaciones como esta, insiste el experto, nos “permiten seguir tomando conciencia de esta carencia en las investigaciones”. Recuerda, además, que “por ello es importante el consentimiento informado de los pacientes, algo a lo que se alude en la investigación. También es importante recordar que “la industria farmacéutica es la más reticente a incluir personas de más edad en las investigaciones”, recalca el experto.
El Dr. Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (@SEMG_ES), reconoce: "Me parece un artículo muy interesante y con unas reflexiones que son verdaderamente importantes de cara al valor de las investigaciones pero tiene una gran dificultad de aplicación por las características que tienen este tipo de pacientes por la legislación que los protege y la dificultad en muchos de los casos de que las respuestas puedan ser validadas".
Para el experto "sí que sería importante el que puedan participar y es muy probable que haya que regular de alguna forma muy sensible y muy estricta y con un gran seguimiento y testigos la participación de este tipo de pacientes, pero es una reflexión muy interesante y contiene un argumentación que verdaderamente aportaría a cualquier estudio con peso de la evidencia real y de la vida real de estos pacientes", agrega.
E insiste: "Los comités de ética en España son muy estrictos en este sentido y creo que habría que modificar gran parte de la legislación para poder incluirlos. No obstante los mayoría de los comités de ética tienen la opción de que se pueda hacer ante testigos o con tutores legales y sea una participación con una de estas condiciones".
Al igual que en otros contextos internacionales, los marcos canadienses destacan cada vez más la importancia de incluir a las personas mayores y a las personas con discapacidad en el proceso de investigación, como han a