Una pareja especial en un enclave especial. El mismo escenario que casi siete años atrás acogía el debut de Javier como pelotari profesional, es ahora testigo del crecimiento exponencial de un Zabala que se ha ganado un nombre entre los mejores por méritos propios. Sus resultados, especialmente en las dos últimas temporadas, le han abierto por fin las puertas a un Campeonato de Parejas que ya había jugado en ediciones anteriores, aunque nunca como titular. Un torneo especial por partida doble. Porque en ese mismo Adarraga donde se estrenó el delantero logroñés, le apadrinó el mismo zaguero que le acompaña en su primera aventura en el Parejas: Julen Martija (Etxeberri, 1997).
Juntos echan la vista atrás y reconocen que cuando empezó el campeonato, no entraban "para nada" entre las parejas favoritas. "Sobre el papel había parejas mucho más fuertes, pero la experiencia me hace estar acostumbrado a que las parejas que no son tan favoritas dan la campanada y hacen un campeonato extraordinario", completa. Son quintos, aunque el bagaje no es similar. El navarro, campeón del Parejas en 2020 y 2022 con Ezkurdia y Altuna III respectivamente, vive su novena incursión en esta competición a sus 28 años.
"Debuté muy joven y enseguida empecé a jugar el Parejas. Con los años he aprendido lo difícil y el valor que tiene estar en semifinales. Y que, aunque una pareja no sea favorita, puede ganar a cualquiera", dice el zaguero, quien pone como ejemplo el binomio de Peio Etxeberria y Rezusta, primeros eliminados de la competición este 2026. "Son una pareja dura, donde ambos juegan una barbaridad, pero, por lo que sea, no ha funcionado". Él mismo sufrió en 2025 junto a Peio Etxeberria, siendo una de las primeras parejas eliminadas del torneo. "Lo pasé mal porque no fue un buen campeonato. Los zagueros es el único campeonato que jugamos y siempre queremos hacerlo bien, así que tenía muchas ganas de este año.
En cambio, en los cuadros alegres, es el estreno de su delantero, ahijado y amigo. "Hemos ido de tapados. La gente no confiaba en nosotros, pero es que, de verdad, desde el primer momento hemos confiado en nosotros y nuestras capacidades. Sabíamos que íbamos a estar en el corte y podíamos superarlo. Pasan las jornadas, ves que sigues creciendo y los rivales se van rezagando", valora el riojano. Ahora, juntos saben que es su momento, "donde los rivales nos tienen en cuenta". "Tenemos que seguir haciendo lo mismo, ir a por todos los rivales sin contemplaciones y sabiendo que somos una pareja fuerte y que si está tercera no es casualidad. De nada va a servir conseguir todos estos puntos si no nos metemos en semifinales, así que hay que seguir trabajando", concluye.
A su lado, su compañero le respalda. Como en los partidos, Martija es un buen seguro. "Con Javi habíamos jugado juntos pocas veces, pero normalmente nos había ido bien. Sí, es cierto que al principio de este Parejas nos costó. Pero creo que en los partidos se ve cómo de a gusto estamos jugando y el buen momento que atravesamos para intentar aprovechar al máximo". Todo ello, de cara a un objetivo: las semifinales. "Venimos de menos a más, estamos encontrando la sintonía, haciendo buenos partidos con los que estamos sacando adelante puntos importantes y decisivos. Ahora es el momento para estar unidos y conseguir nuestro primer objetivo, que es pasar a semifinales directamente", añade Zabala.
DOMINGO. El riojano y el navarro vienen de superar dos escollos de dificultad elevada. Derrotaron 22-19 a Jaka e Iztueta e hicieron lo propio ante Larrazabal y Mariezkurrena II por 22-21, con sufrimiento y disfrute a partes iguales. Este domingo, eso sí, el reto es mayúsculo: ganar a los líderes Laso y Albisu, con 11 victorias en 12 partidos. Solo Larrazabal y Mariezkurrena han sido capaces de derrotarles 22-20. Y el frontón elegido es, precisamente, el que tienen a sus espaldas.
Será el tercer partido de la dupla riojano navarra en el Adarraga. Balance equilibrado, con una victoria y una derrota. Esta última, hace poco menos de un mes. Dolorosa por forma (22-21) y fondo, ya que ese punto les permitiría ahora mismo depender de sí mismos en busca de esas semifinales. Sin embargo, están a expensas de lo que hagan Elordi y Zabaleta si es que quieren llegar a esa segunda posición. Martija recuerda ese último encuentro en el Adarraga porque, a pesar de la derrota, "no fue un mal partido". "En líneas generales, venimos haciendo una buena segunda vuelta. Estamos los dos con confianza, así que nos queda primero ir a por estos dos partidos, empezando por el domingo. Son los líderes pero jugamos en Logroño donde hay un ambiente impresionante y otra vez con el frontón lleno, que nos ayuda un montón". Julen Martija, animado como un riojano más en sus últimas visitas a la capital, confiesa que aquí juega "muy cómodo". "Todos los partidos que hemos jugado aquí han sido increíbles, así que vengo con muchas ganas".
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Juntos echan la vista atrás y reconocen que cuando empezó el campeonato, no entraban "para nada" entre las parejas favoritas. "Sobre el papel había parejas mucho más fuertes, pero la experiencia me hace estar acostumbrado a que las parejas que no son tan favoritas dan la campanada y hacen un campeonato extraordinario", completa. Son quintos, aunque el bagaje no es similar. El navarro, campeón del Parejas en 2020 y 2022 con Ezkurdia y Altuna III respectivamente, vive su novena incursión en esta competición a sus 28 años.
"Debuté muy joven y enseguida empecé a jugar el Parejas. Con los años he aprendido lo difícil y el valor que tiene estar en semifinales. Y que, aunque una pareja no sea favorita, puede ganar a cualquiera", dice el zaguero, quien pone como ejemplo el binomio de Peio Etxeberria y Rezusta, primeros eliminados de la competición este 2026. "Son una pareja dura, donde ambos juegan una barbaridad, pero, por lo que sea, no ha funcionado". Él mismo sufrió en 2025 junto a Peio Etxeberria, siendo una de las primeras parejas eliminadas del torneo. "Lo pasé mal porque no fue un buen campeonato. Los zagueros es el único campeonato que jugamos y siempre queremos hacerlo bien, así que tenía muchas ganas de este año.
En cambio, en los cuadros alegres, es el estreno de su delantero, ahijado y amigo. "Hemos ido de tapados. La gente no confiaba en nosotros, pero es que, de verdad, desde el primer momento hemos confiado en nosotros y nuestras capacidades. Sabíamos que íbamos a estar en el corte y podíamos superarlo. Pasan las jornadas, ves que sigues creciendo y los rivales se van rezagando", valora el riojano. Ahora, juntos saben que es su momento, "donde los rivales nos tienen en cuenta". "Tenemos que seguir haciendo lo mismo, ir a por todos los rivales sin contemplaciones y sabiendo que somos una pareja fuerte y que si está tercera no es casualidad. De nada va a servir conseguir todos estos puntos si no nos metemos en semifinales, así que hay que seguir trabajando", concluye.
A su lado, su compañero le respalda. Como en los partidos, Martija es un buen seguro. "Con Javi habíamos jugado juntos pocas veces, pero normalmente nos había ido bien. Sí, es cierto que al principio de este Parejas nos costó. Pero creo que en los partidos se ve cómo de a gusto estamos jugando y el buen momento que atravesamos para intentar aprovechar al máximo". Todo ello, de cara a un objetivo: las semifinales. "Venimos de menos a más, estamos encontrando la sintonía, haciendo buenos partidos con los que estamos sacando adelante puntos importantes y decisivos. Ahora es el momento para estar unidos y conseguir nuestro primer objetivo, que es pasar a semifinales directamente", añade Zabala.
DOMINGO. El riojano y el navarro vienen de superar dos escollos de dificultad elevada. Derrotaron 22-19 a Jaka e Iztueta e hicieron lo propio ante Larrazabal y Mariezkurrena II por 22-21, con sufrimiento y disfrute a partes iguales. Este domingo, eso sí, el reto es mayúsculo: ganar a los líderes Laso y Albisu, con 11 victorias en 12 partidos. Solo Larrazabal y Mariezkurrena han sido capaces de derrotarles 22-20. Y el frontón elegido es, precisamente, el que tienen a sus espaldas.
Será el tercer partido de la dupla riojano navarra en el Adarraga. Balance equilibrado, con una victoria y una derrota. Esta última, hace poco menos de un mes. Dolorosa por forma (22-21) y fondo, ya que ese punto les permitiría ahora mismo depender de sí mismos en busca de esas semifinales. Sin embargo, están a expensas de lo que hagan Elordi y Zabaleta si es que quieren llegar a esa segunda posición. Martija recuerda ese último encuentro en el Adarraga porque, a pesar de la derrota, "no fue un mal partido". "En líneas generales, venimos haciendo una buena segunda vuelta. Estamos los dos con confianza, así que nos queda primero ir a por estos dos partidos, empezando por el domingo. Son los líderes pero jugamos en Logroño donde hay un ambiente impresionante y otra vez con el frontón lleno, que nos ayuda un montón". Julen Martija, animado como un riojano más en sus últimas visitas a la capital, confiesa que aquí juega "muy cómodo". "Todos los partidos que hemos jugado aquí han sido increíbles, así que vengo con muchas ganas".
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