Kenta Kon sustituye a Koji Sato que pasa a ocupar la vicepresidencia y será director industrial
Toyota Motor ha nombrado a Kenta Kon, nuevo consejero delegado del gigante del motor, una sorprendente reorganización del liderazgo en medio de una oferta muy publicitada para privatizar una unidad clave. Kon, que actualmente es el director financiero de Toyota Motor, asumirá el cargo el 1 de abril, según informó la empresa el viernes. Le sustituye a Koji Sato, que fue nombrado director ejecutivo en 2023 y pasará a ser vicepresidente y asumirá un nuevo cargo como director industrial, según informa Bloomberg.
Toyota justifica este movimiento ante la urgente necesidad de reforzar la rentabilidad. Por su parte, Sato utilizará su cargo como presidente de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón para dirigir el sector en general.
“Este cambio de funciones tiene por objeto acelerar la toma de decisiones de la dirección en respuesta a los cambios en el entorno interno y externo”, afirmó la empresa en un comunicado. Toyota ha “considerado la nueva estructura de liderazgo óptima a la luz de los cambios actuales en el entorno y las fortalezas individuales de cada ejecutivo”, afirmó.
La reorganización coincide con un acuerdo de gran repercusión para el grupo Toyota, que está presionando para que Toyota Industries en una oferta pública de adquisición que se cerrará la próxima semana. La iniciativa se enfrenta a una fuerte oposición por parte del inversor activista Elliott Investment Management, que ha argumentado que la propuesta infravalora la empresa y ha convertido la posible compra en una prueba para las reformas de gobierno corporativo de Japón.
Kon es actualmente director de Toyota Fudosan, que está liderando la compra. Akio Toyoda mantendrá su cargo como presidente tanto de Toyota Fudosan como de Toyota Motor.
El anuncio del nuevo CEO coincidió con el aumento de Toyota Motor de sus previsiones de beneficios para todo el año, después de que las ventas récord compensaran las costosas consecuencias de los aranceles estadounidenses sobre los automóviles y las piezas de automóvil importados.
Por otra parte, Toyota ha logrado un beneficio de 3 billones de yenes (16.194 millones de euros al cambio actual) en los nueve primeros meses de su año fiscal 2026 (que abarca desde abril de 2025 a marzo de 2026) según ha avanzado Europa Press este viernes. La cifra supone un retroceso de sus ganancias del 26,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
La compañía ha informado de que los datos negativos se deben, principalmente, a un efecto de 1,2 billones de yenes (6.477 millones de euros) fruto del impacto de los aranceles estadounidenses sobre sus productos.
Las ventas de los tres primeros trimestres han alcanzado los 38 billones de yenes (205.158 millones de euros), equivalente a un incremento de la facturación del 6,8% interanual. En el segmento automovilístico, Toyota ha ingresado 34,1 billones de yenes (184.102 millones de euros), un 5,7% más que en el mismo periodo del año anterior, según informa Europa Press.
Por mercados, las ventas totales de Toyota en Japón se han mantenido estables, alcanzando las 7,3 millones de entregas, a la vez que se incrementaron en términos interanuales en todos los mercados en los que opera, con aumentos de hasta dos dígitos en Norteamérica y del 9,4% en Europa.
En este contexto, Toyota prevé un beneficio neto de 3,57 billones de yenes (19.272 millones de euros) en el conjunto del año fiscal, una cifra inferior a la del 2025 en un 25,1%. La firma nipona estima un impacto por las tarifas de los aranceles estadounidenses de 1,45 billones de yenes (7.827 millones de euros).
No obstante, espera un incremento de las ventas del 4,1% interanual hasta los 50 billones de yenes (269.967 millones de euros) derivadas de una previsión de ventas de vehículos hasta los 9,7 millones de unidades, un 4,8% más que hace un año.
Por su parte, los ingresos operativos de la compañía nipona serán bajo las previsiones de la marca un 20,8% inferiores al ejercicio anterior hasta los 3,8 billones de yenes (20.517,2 millones de euros).
Toyota Motor ha nombrado a Kenta Kon, nuevo consejero delegado del gigante del motor, una sorprendente reorganización del liderazgo en medio de una oferta muy publicitada para privatizar una unidad clave. Kon, que actualmente es el director financiero de Toyota Motor, asumirá el cargo el 1 de abril, según informó la empresa el viernes. Le sustituye a Koji Sato, que fue nombrado director ejecutivo en 2023 y pasará a ser vicepresidente y asumirá un nuevo cargo como director industrial, según informa Bloomberg.
Toyota justifica este movimiento ante la urgente necesidad de reforzar la rentabilidad. Por su parte, Sato utilizará su cargo como presidente de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón para dirigir el sector en general.
“Este cambio de funciones tiene por objeto acelerar la toma de decisiones de la dirección en respuesta a los cambios en el entorno interno y externo”, afirmó la empresa en un comunicado. Toyota ha “considerado la nueva estructura de liderazgo óptima a la luz de los cambios actuales en el entorno y las fortalezas individuales de cada ejecutivo”, afirmó.
La reorganización coincide con un acuerdo de gran repercusión para el grupo Toyota, que está presionando para que Toyota Industries en una oferta pública de adquisición que se cerrará la próxima semana. La iniciativa se enfrenta a una fuerte oposición por parte del inversor activista Elliott Investment Management, que ha argumentado que la propuesta infravalora la empresa y ha convertido la posible compra en una prueba para las reformas de gobierno corporativo de Japón.
Kon es actualmente director de Toyota Fudosan, que está liderando la compra. Akio Toyoda mantendrá su cargo como presidente tanto de Toyota Fudosan como de Toyota Motor.
El anuncio del nuevo CEO coincidió con el aumento de Toyota Motor de sus previsiones de beneficios para todo el año, después de que las ventas récord compensaran las costosas consecuencias de los aranceles estadounidenses sobre los automóviles y las piezas de automóvil importados.
Por otra parte, Toyota ha logrado un beneficio de 3 billones de yenes (16.194 millones de euros al cambio actual) en los nueve primeros meses de su año fiscal 2026 (que abarca desde abril de 2025 a marzo de 2026) según ha avanzado Europa Press este viernes. La cifra supone un retroceso de sus ganancias del 26,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
La compañía ha informado de que los datos negativos se deben, principalmente, a un efecto de 1,2 billones de yenes (6.477 millones de euros) fruto del impacto de los aranceles estadounidenses sobre sus productos.
Las ventas de los tres primeros trimestres han alcanzado los 38 billones de yenes (205.158 millones de euros), equivalente a un incremento de la facturación del 6,8% interanual. En el segmento automovilístico, Toyota ha ingresado 34,1 billones de yenes (184.102 millones de euros), un 5,7% más que en el mismo periodo del año anterior, según informa Europa Press.
Por mercados, las ventas totales de Toyota en Japón se han mantenido estables, alcanzando las 7,3 millones de entregas, a la vez que se incrementaron en términos interanuales en todos los mercados en los que opera, con aumentos de hasta dos dígitos en Norteamérica y del 9,4% en Europa.
En este contexto, Toyota prevé un beneficio neto de 3,57 billones de yenes (19.272 millones de euros) en el conjunto del año fiscal, una cifra inferior a la del 2025 en un 25,1%. La firma nipona estima un impacto por las tarifas de los aranceles estadounidenses de 1,45 billones de yenes (7.827 millones de euros).
No obstante, espera un incremento de las ventas del 4,1% interanual hasta los 50 billones de yenes (269.967 millones de euros) derivadas de una previsión de ventas de vehículos hasta los 9,7 millones de unidades, un 4,8% más que hace un año.
Por su parte, los ingresos operativos de la compañía nipona serán bajo las previsiones de la marca un 20,8% inferiores al ejercicio anterior hasta los 3,8 billones de yenes (20.517,2 millones de euros).