Fachada del IES Baltasar Porcel de Andratx, del que eran alumnos los cuatro menores condenados. | IES BALTASAR PORCEL
«Esta noche Operación Directora. ¿Quién viene? Todos los que tengan patín que lo traigan. Comprad huevos». Con estos mensajes en un grupo de WhatsApp se fraguó un ataque en plena noche a la vivienda de la directora del Instituto de Educación Secundaria Baltasar Porcel, en Andratx. Una veintena de adolescentes se reunieron a las puertas del domicilio y lanzaron numerosos huevos, que provocaron daños valorados en más de 7.600 euros en la fachada y las persianas. Cuatro de ellos acaban de ser condenados por el ataque, que según la magistrada «se hizo en represalia a su condición de directora y a las decisiones que como tal tomaba en el instituto». El fallo les declara autores de un delito de daños y les impone un año de tareas socioeducativas, con asistencia a talleres de civismo, convivencia social y valores. Además, deberán indemnizar a la profesora.
La sentencia del juzgado de menores, a la que ha tenido acceso Diario de Mallorca, declara probado que los hechos ocurrieron entre la medianoche y la una de la madrugada del 13 de mayo de 2023. Los cuatro condenados y otros chicos con los que se habían puesto de acuerdo, acudieron a la vivienda de la directora del instituto, en el casco urbano de Andratx. Una vez allí, empezaron a lanzar huevos a la fachada. Nueve impactaron en la pared y tres en las ventanas.
«Estaba en la cama leyendo. Mi perrito se despertó muy alterado y salió pitando de la habitación. Pensé que alguien entraba en casa», contó la docente en el juicio celebrado hace unas semanas. «Escuche mucho ruido, gritos y jolgorio. Fui al balcón y vi a más de 15 o 20 adolescentes», señaló la perjudicada, que identificó a varios de los chicos.
Tras el ataque, el instituto abrió un expediente a cuatro alumnos por haber participado en él y se les impuso una sanción. Tres de ellos fueron expulsados durante tres semanas y el cuarto, diez días. En este procedimiento los cuatro chicos reconocieron los hechos, pidieron disculpas y se comprometieron a reparar los daños.
Pero la directora presentó también una denuncia ante la Policía Local de Andratx, que abrió una investigación propia. Los agentes llevaron a cabo diversas gestiones y tomaron declaración a varios menores. Consiguieron así descubrir la existencia de un grupo de WhatsApp en el que se había organizado el ataque a la vivienda de la docente, que acabó convirtiéndose en una prueba clave.
En el juicio, los cuatro adolescentes negaron haber participado en el lanzamiento de huevos. La magistrada, sin embargo, considera que ha quedado acreditada su implicación por las declaraciones de otros menores, sus conversaciones en WhatsApp y el hecho de que en el expediente disciplinario reconocieron los hechos.
La sentencia, que puede ser recurrida ante la Audiencia, refleja que «esa acción obedeció a la condición de directora de la perjudicada y precisamente en represalia por sus decisiones en el ejercicio de sus funciones».
La jueza justifica la indemnización de 7.633 euros que deberán pagar los menores condenados por el coste de la limpieza de la fachada y las persianas de la vivienda, que según detalló un perito, requiere repicar el revestimiento existente y aplicar una nueva capa de mortero.
«Esta noche Operación Directora. ¿Quién viene? Todos los que tengan patín que lo traigan. Comprad huevos». Con estos mensajes en un grupo de WhatsApp se fraguó un ataque en plena noche a la vivienda de la directora del Instituto de Educación Secundaria Baltasar Porcel, en Andratx. Una veintena de adolescentes se reunieron a las puertas del domicilio y lanzaron numerosos huevos, que provocaron daños valorados en más de 7.600 euros en la fachada y las persianas. Cuatro de ellos acaban de ser condenados por el ataque, que según la magistrada «se hizo en represalia a su condición de directora y a las decisiones que como tal tomaba en el instituto». El fallo les declara autores de un delito de daños y les impone un año de tareas socioeducativas, con asistencia a talleres de civismo, convivencia social y valores. Además, deberán indemnizar a la profesora.
La sentencia del juzgado de menores, a la que ha tenido acceso Diario de Mallorca, declara probado que los hechos ocurrieron entre la medianoche y la una de la madrugada del 13 de mayo de 2023. Los cuatro condenados y otros chicos con los que se habían puesto de acuerdo, acudieron a la vivienda de la directora del instituto, en el casco urbano de Andratx. Una vez allí, empezaron a lanzar huevos a la fachada. Nueve impactaron en la pared y tres en las ventanas.
«Estaba en la cama leyendo. Mi perrito se despertó muy alterado y salió pitando de la habitación. Pensé que alguien entraba en casa», contó la docente en el juicio celebrado hace unas semanas. «Escuche mucho ruido, gritos y jolgorio. Fui al balcón y vi a más de 15 o 20 adolescentes», señaló la perjudicada, que identificó a varios de los chicos.
Tras el ataque, el instituto abrió un expediente a cuatro alumnos por haber participado en él y se les impuso una sanción. Tres de ellos fueron expulsados durante tres semanas y el cuarto, diez días. En este procedimiento los cuatro chicos reconocieron los hechos, pidieron disculpas y se comprometieron a reparar los daños.
Pero la directora presentó también una denuncia ante la Policía Local de Andratx, que abrió una investigación propia. Los agentes llevaron a cabo diversas gestiones y tomaron declaración a varios menores. Consiguieron así descubrir la existencia de un grupo de WhatsApp en el que se había organizado el ataque a la vivienda de la docente, que acabó convirtiéndose en una prueba clave.
En el juicio, los cuatro adolescentes negaron haber participado en el lanzamiento de huevos. La magistrada, sin embargo, considera que ha quedado acreditada su implicación por las declaraciones de otros menores, sus conversaciones en WhatsApp y el hecho de que en el expediente disciplinario reconocieron los hechos.
La sentencia, que puede ser recurrida ante la Audiencia, refleja que «esa acción obedeció a la condición de directora de la perjudicada y precisamente en represalia por sus decisiones en el ejercicio de sus funciones».
La jueza justifica la indemnización de 7.633 euros que deberán pagar los menores condenados por el coste de la limpieza de la fachada y las persianas de la vivienda, que según detalló un perito, requiere repicar el revestimiento existente y aplicar una nueva capa de mortero.