Los recientes titubeos entre las tecnológicas avivan las dudas en unos mercados que llevan meses ya arrastrando el desplome generalizado que registran las empresas de software. La IA emerge como detonante de una espiral bajista en el sector que alcanza a Wall Street, a Europa e incluso al Ibex.
El pasado viernes el desplome del oro y la plata convirtió los metales preciosos en protagonistas de los mercados. Las empresas de software acumulan un descalabro similar o incluso superior al que registra la plata. Pero su goteo bajista ha pasado mucho más desapercibido en el mercado.
Los resultados presentados la semana pasada por Microsoft otorgaron mayor notoriedad al pesimismo inversor sobre el sector, amenazado por la IA. Las cuentas publicadas por el gigante mundial del software fueron recibidas con un varapalo del 9,96% en sus acciones, su mayor caÃda desde el estallido de la pandemia en 2020.
Los datos bursátiles constatan de lleno este pesimismo sobre el conjunto del sector. Desde el pasado 28 de enero, el dÃa previo a los resultados de Microsoft, solo el sector estadounidense de software ha perdido un billón de dólares en términos de capitalización bursátil.
Microsoft, máximo exponente del sector, era a dÃa de ayer el integrante de los 'Siete MagnÃficos' con un peor comportamiento en 2026 (-18%). En los seis últimos meses su cotización ha corregido cerca de un 25%.
El castigo bursátil próximo al 25% otorgado a Microsoft es similar al que suman Adobe y Salesforce en los seis últimos meses. En este mismo plazo el varapalo roza el 30% en todo un referente europeo del sector como SAP, y el desplome roza o supera el 40% en Relx, Intuit y Oracle.
Los indicadores sectoriales agudizan esta tendencia bajista. Los analistas de Evercore han monitorizado su comportamiento respecto al conjunto de la renta variable estadounidense. El resultado es que en los tres últimos meses el Ãndice sectorial de software de Wall Street ha registrado su peor rendimiento relativo frente al S&P 500 desde 2002, en plena resaca aún del estallido de la burbuja tecnológica.
El sector europeo no se libra de esta espiral bajista. El Ãndice Stoxx Europe Total Market Software & Computer Services presentaba, a dÃa de ayer, un balance negativo del -15% en el inicio de 2026. El correctivo se eleva al -30% de media en términos interanual, en los doce últimos meses, en un periodo en el que la renta variable europea se ha disparado a máximos históricos.
El pinchazo del sector del software alcanza incluso al Ibex. Precisamente su único representante en este Ãndice sectorial europeo, Amadeus, lidera el ránking de las mayores caÃdas del Ibex en el comienzo de 2026. La empresa de software centrada en servicios para la industria turÃstica pierde un 14% en el año, el doble de la caÃda que suma el segundo peor valor del Ibex en 2026, Mapfre (-7%). El castigo bursátil a Amadeus asciende al 24% en los seis últimos meses.
El correctivo es generalizado entre el resto de integrantes del Ãndice europeo Stoxx Europe Total Market Software & Computer Services, como SAP (-18% en el inicio de 2026), Relx (-25% en el mismo periodo), CapGemini (-17%), Hexagon (-13%) y Sage (-19%).
Los analistas coinciden en situar en el trimestre anterior el comienzo de esta ola de desinversiones en el sector. El consenso entre las firmas de análisis es extensible a la hora de identificar el detonante de este desplome: la IA.
El boom de la inteligencia artificial (IA) supone una amenaza doble para las empresas de software. Por un lado, desde el punto de vista del inversor bursátil, los valores más ligados a la IA se han postulado como una competencia de mayor crecimiento y potencial frente a las empresas de software a la hora de apostar en Bolsa por las tecnológicas. Por otro lado, el propio desarrollo de la IA puede representar una amenaza para el negocio de las firmas de software, al facilitar con sus avances procesos de programación informática.
Los analistas de Invesco explican que "estamos empezando a tener una mejor idea de cuáles son las capacidades de la IA; el mercado está recalculando perspectivas, lo que indica menos confianza en el crecimiento futuro de las ventas de software en un mundo impulsado por la IA".
En esta misma lÃnea inciden los analistas de Renta4 al exponer que "sin duda el mercado muestra su preocupación por la disrupción que la IA puede suponer sobre el modelo de negocio de muchas empresas, como vimos esta misma semana con el lanzamiento de una nueva plataforma de IA propiedad de Anthropic, que impactó de lleno en las empresas de software".
JPMorgan ha elevado el tono esta semana sobre el castigo otorgado al sector. El banco estadounidense sugiere que "nos encontramos en un entorno en el que el sector no solo es culpable hasta que se demuestre lo contrario, sino que está siendo condenado antes del juicio".
Precisamente esta idea aflora ahora la posibilidad de que el castigo bursátil al softwa
El pasado viernes el desplome del oro y la plata convirtió los metales preciosos en protagonistas de los mercados. Las empresas de software acumulan un descalabro similar o incluso superior al que registra la plata. Pero su goteo bajista ha pasado mucho más desapercibido en el mercado.
Los resultados presentados la semana pasada por Microsoft otorgaron mayor notoriedad al pesimismo inversor sobre el sector, amenazado por la IA. Las cuentas publicadas por el gigante mundial del software fueron recibidas con un varapalo del 9,96% en sus acciones, su mayor caÃda desde el estallido de la pandemia en 2020.
Los datos bursátiles constatan de lleno este pesimismo sobre el conjunto del sector. Desde el pasado 28 de enero, el dÃa previo a los resultados de Microsoft, solo el sector estadounidense de software ha perdido un billón de dólares en términos de capitalización bursátil.
Microsoft, máximo exponente del sector, era a dÃa de ayer el integrante de los 'Siete MagnÃficos' con un peor comportamiento en 2026 (-18%). En los seis últimos meses su cotización ha corregido cerca de un 25%.
El castigo bursátil próximo al 25% otorgado a Microsoft es similar al que suman Adobe y Salesforce en los seis últimos meses. En este mismo plazo el varapalo roza el 30% en todo un referente europeo del sector como SAP, y el desplome roza o supera el 40% en Relx, Intuit y Oracle.
Los indicadores sectoriales agudizan esta tendencia bajista. Los analistas de Evercore han monitorizado su comportamiento respecto al conjunto de la renta variable estadounidense. El resultado es que en los tres últimos meses el Ãndice sectorial de software de Wall Street ha registrado su peor rendimiento relativo frente al S&P 500 desde 2002, en plena resaca aún del estallido de la burbuja tecnológica.
El sector europeo no se libra de esta espiral bajista. El Ãndice Stoxx Europe Total Market Software & Computer Services presentaba, a dÃa de ayer, un balance negativo del -15% en el inicio de 2026. El correctivo se eleva al -30% de media en términos interanual, en los doce últimos meses, en un periodo en el que la renta variable europea se ha disparado a máximos históricos.
El pinchazo del sector del software alcanza incluso al Ibex. Precisamente su único representante en este Ãndice sectorial europeo, Amadeus, lidera el ránking de las mayores caÃdas del Ibex en el comienzo de 2026. La empresa de software centrada en servicios para la industria turÃstica pierde un 14% en el año, el doble de la caÃda que suma el segundo peor valor del Ibex en 2026, Mapfre (-7%). El castigo bursátil a Amadeus asciende al 24% en los seis últimos meses.
El correctivo es generalizado entre el resto de integrantes del Ãndice europeo Stoxx Europe Total Market Software & Computer Services, como SAP (-18% en el inicio de 2026), Relx (-25% en el mismo periodo), CapGemini (-17%), Hexagon (-13%) y Sage (-19%).
Los analistas coinciden en situar en el trimestre anterior el comienzo de esta ola de desinversiones en el sector. El consenso entre las firmas de análisis es extensible a la hora de identificar el detonante de este desplome: la IA.
El boom de la inteligencia artificial (IA) supone una amenaza doble para las empresas de software. Por un lado, desde el punto de vista del inversor bursátil, los valores más ligados a la IA se han postulado como una competencia de mayor crecimiento y potencial frente a las empresas de software a la hora de apostar en Bolsa por las tecnológicas. Por otro lado, el propio desarrollo de la IA puede representar una amenaza para el negocio de las firmas de software, al facilitar con sus avances procesos de programación informática.
Los analistas de Invesco explican que "estamos empezando a tener una mejor idea de cuáles son las capacidades de la IA; el mercado está recalculando perspectivas, lo que indica menos confianza en el crecimiento futuro de las ventas de software en un mundo impulsado por la IA".
En esta misma lÃnea inciden los analistas de Renta4 al exponer que "sin duda el mercado muestra su preocupación por la disrupción que la IA puede suponer sobre el modelo de negocio de muchas empresas, como vimos esta misma semana con el lanzamiento de una nueva plataforma de IA propiedad de Anthropic, que impactó de lleno en las empresas de software".
JPMorgan ha elevado el tono esta semana sobre el castigo otorgado al sector. El banco estadounidense sugiere que "nos encontramos en un entorno en el que el sector no solo es culpable hasta que se demuestre lo contrario, sino que está siendo condenado antes del juicio".
Precisamente esta idea aflora ahora la posibilidad de que el castigo bursátil al softwa