El PP se resiste a reconocer la veracidad de la denuncia y la tilda de "un caso fabricado", aunque el caso llegó a tratarse en el Comité de Derechos y Garantías.
Hasta la fecha, los 'populares' han desacreditado a la víctima, pero también han defendido una versión contradictoria con los hechos conocidos.
Madrid-05/02/2026 21:55-Actualizado a06/02/2026 07:33
Madrid amanecía este jueves agitada tras la noticia de que el PP habría tapado una denuncia de acoso contra Manuel Bautista en 2022, meses antes de convertirse en alcalde del Ayuntamiento. El partido tuvo conocimiento de la denuncia ya en 2024 y, según las actas publicadas por El País, Ana Millán, mano derecha y amiga personal de Isabel Díaz Ayuso, y Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid, intimidaron e intermediaron con la denunciante para que no acudiera a la vía penal y desestimase continuar con la acusación.
Mientras la denunciante pedía que se respetase su anonimato, medios como ABC ya habían publicado su nombre sin reparos. La exedil abandonó el partido y el Gobierno en octubre de 2024, momento en el que saltaron los primeros comentarios sobre una mala relación entre la política y el alcalde. "Había rumores de comportamientos extremos del alcalde", recuerda ahora un trabajador del Pleno de Móstoles, que asegura que mientras la afectada no diera un paso adelante, nadie iba a levantar la voz al respecto. Público se ha puesto en contacto con el entorno de la denunciante, que por ahora prefiere no hacer declaraciones dado que "ella no quería esta exposición pública" en la que se ha visto cuando ciertos medios han hecho pública su identidad.
En una brevísima comparecencia ante los medios, Manuel Bautista ha descartado su dimisión y ha tildado de "falsas" las acusaciones, a pesar de que ha reconocido que se elevaron hasta el Comité de Derechos y Garantías Nacional del PP.
"Nadie de mis concejales me ha pedido que dimita porque no hay una acusación como tal, es decir, la vía judicial no se ha explorado. Bautista ha zanjado con que una información periodística "no es suficiente para que se tome ninguna decisión".
La denunciante asegura que acudió a Isabel Díaz Ayuso, pero que esta alegó una agenda completa y derivó la reunión a Serrano, su número dos. Tras el estallido de la noticia, los populares han cerrado filas sin ambages, desacreditando a la denunciante, y reacciones irónicas. "Bonita casualidad", apuntaba con sarcasmo Alberto Núñez Feijóo desde Aragón cuando era preguntado por la noticia. Este mismo jueves, Paco Salazar, exdirigente socialista, comparecía en una Comisión de Investigación del Senado y el líder del PP dejaba entrever que la publicación de la información servía para tapar esta intervención. Sin embargo, Feijóo restaba importancia a los hechos: "Se llamaron a las personas afectadas y se investigó, no se archivó", resumía Feijóo. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid tildaba el caso de "un caso fabricado contra el PP" e incluso se atribuía la condición de víctima: "Si una mujer es víctima por el hecho de ser mujer y ahí siempre queda su presunción de inocencia, ¿dónde queda la mía?", defendía Ayuso durante el pleno de este jueves en la Asamblea de Madrid.
La realidad es que el PP no adoptó ninguna medida cautelar contra Bautista al conocerse los hechos, de los que el PP tuvo conocimiento de forma oficial cuando el político era ya alcalde de Móstoles. Tal y como aseguran fuentes del Partido Popular de Madrid, "en febrero de 2024 vía email, entró escrito de una concejal denunciando estrictamente discriminaciones laborales" y "al no aportar prueba alguna que sostuviera la denuncia", el Comité de Derechos y Garantías Nacionales lo archiva en abril de 2025. En octubre, ocho meses después de que la denunciante lo pusiera en conocimiento del partido, y siete meses después de una reunión con Ana Millán, la mujer decide abandonar la formación.
Desde hace meses, los populares intentan hacer la guerra contra el PSOE desde una óptica feminista, pero casos como este o el que salió a la luz en Extremadura en diciembre, en el que una exconcejala del PP denunciaba al alcalde de Navalmoral de la Mata, Enrique Hueso, por acoso, el PP no aparta a los hombres que han recibido denuncias internas por acoso sexual. Bautista y Hueso siguen en sus cargos tras conocerse estas denuncias.
Sin embargo, el escándalo no ha provocado movimientos en el pleno de Móstoles. Por ahora, ningún partido se atreve a iniciar una moción de censura contra Bautista. La realidad parlamentaria de la ciudad es que el PSOE y Más Madrid atraviesan una mala relación (los de Mónica García denunciaron a los socialistas por el caso ITV) y PP y Vox también rompieron relaciones hace dos semanas. Por ahora se hace inviable encontrar un candidato de consenso que tumbe el Ejecutivo del PP.
"El amparo del partido pasa porque te quites de la cabeza cualquier ti
Hasta la fecha, los 'populares' han desacreditado a la víctima, pero también han defendido una versión contradictoria con los hechos conocidos.
Madrid-05/02/2026 21:55-Actualizado a06/02/2026 07:33
Madrid amanecía este jueves agitada tras la noticia de que el PP habría tapado una denuncia de acoso contra Manuel Bautista en 2022, meses antes de convertirse en alcalde del Ayuntamiento. El partido tuvo conocimiento de la denuncia ya en 2024 y, según las actas publicadas por El País, Ana Millán, mano derecha y amiga personal de Isabel Díaz Ayuso, y Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid, intimidaron e intermediaron con la denunciante para que no acudiera a la vía penal y desestimase continuar con la acusación.
Mientras la denunciante pedía que se respetase su anonimato, medios como ABC ya habían publicado su nombre sin reparos. La exedil abandonó el partido y el Gobierno en octubre de 2024, momento en el que saltaron los primeros comentarios sobre una mala relación entre la política y el alcalde. "Había rumores de comportamientos extremos del alcalde", recuerda ahora un trabajador del Pleno de Móstoles, que asegura que mientras la afectada no diera un paso adelante, nadie iba a levantar la voz al respecto. Público se ha puesto en contacto con el entorno de la denunciante, que por ahora prefiere no hacer declaraciones dado que "ella no quería esta exposición pública" en la que se ha visto cuando ciertos medios han hecho pública su identidad.
En una brevísima comparecencia ante los medios, Manuel Bautista ha descartado su dimisión y ha tildado de "falsas" las acusaciones, a pesar de que ha reconocido que se elevaron hasta el Comité de Derechos y Garantías Nacional del PP.
"Nadie de mis concejales me ha pedido que dimita porque no hay una acusación como tal, es decir, la vía judicial no se ha explorado. Bautista ha zanjado con que una información periodística "no es suficiente para que se tome ninguna decisión".
La denunciante asegura que acudió a Isabel Díaz Ayuso, pero que esta alegó una agenda completa y derivó la reunión a Serrano, su número dos. Tras el estallido de la noticia, los populares han cerrado filas sin ambages, desacreditando a la denunciante, y reacciones irónicas. "Bonita casualidad", apuntaba con sarcasmo Alberto Núñez Feijóo desde Aragón cuando era preguntado por la noticia. Este mismo jueves, Paco Salazar, exdirigente socialista, comparecía en una Comisión de Investigación del Senado y el líder del PP dejaba entrever que la publicación de la información servía para tapar esta intervención. Sin embargo, Feijóo restaba importancia a los hechos: "Se llamaron a las personas afectadas y se investigó, no se archivó", resumía Feijóo. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid tildaba el caso de "un caso fabricado contra el PP" e incluso se atribuía la condición de víctima: "Si una mujer es víctima por el hecho de ser mujer y ahí siempre queda su presunción de inocencia, ¿dónde queda la mía?", defendía Ayuso durante el pleno de este jueves en la Asamblea de Madrid.
La realidad es que el PP no adoptó ninguna medida cautelar contra Bautista al conocerse los hechos, de los que el PP tuvo conocimiento de forma oficial cuando el político era ya alcalde de Móstoles. Tal y como aseguran fuentes del Partido Popular de Madrid, "en febrero de 2024 vía email, entró escrito de una concejal denunciando estrictamente discriminaciones laborales" y "al no aportar prueba alguna que sostuviera la denuncia", el Comité de Derechos y Garantías Nacionales lo archiva en abril de 2025. En octubre, ocho meses después de que la denunciante lo pusiera en conocimiento del partido, y siete meses después de una reunión con Ana Millán, la mujer decide abandonar la formación.
Desde hace meses, los populares intentan hacer la guerra contra el PSOE desde una óptica feminista, pero casos como este o el que salió a la luz en Extremadura en diciembre, en el que una exconcejala del PP denunciaba al alcalde de Navalmoral de la Mata, Enrique Hueso, por acoso, el PP no aparta a los hombres que han recibido denuncias internas por acoso sexual. Bautista y Hueso siguen en sus cargos tras conocerse estas denuncias.
Sin embargo, el escándalo no ha provocado movimientos en el pleno de Móstoles. Por ahora, ningún partido se atreve a iniciar una moción de censura contra Bautista. La realidad parlamentaria de la ciudad es que el PSOE y Más Madrid atraviesan una mala relación (los de Mónica García denunciaron a los socialistas por el caso ITV) y PP y Vox también rompieron relaciones hace dos semanas. Por ahora se hace inviable encontrar un candidato de consenso que tumbe el Ejecutivo del PP.
"El amparo del partido pasa porque te quites de la cabeza cualquier ti